“ME INTERESA EL AZAR AL HACER CINE”

Eloísa Solaas, directora de Las facultades, película que pudo verse en la vigésimo tercera edición del Festival de Cine de Lima, conversó con nosotros. La joven cineasta argentina nos habló acerca de su particular manera de abordar el cine documental, y de cómo permite que la contingencia influya en la elaboración de su obra artística. Invitamos a que descubran ciertos aspectos de la realización de este documental, cuyo tema es el proceso que pasan los alumnos de la Universidad de Buenos Aires al rendir su examen final.

Eloísa, viniste al Festival de Cine de Lima para presentar tu documental Las facultades, ¿cómo te sientes?, ¿cómo ha sido la reacción del público?

Bastante buena, tuvimos una sesión con preguntas bastante buenas. Es la primera vez que se da la película fuera de Argentina, la premiere internacional, y me pone contenta que sea acá, en un festival latinoamericano. Tenía mucha curiosidad de ver qué cosas les llamaría la atención a las personas de otros países, que por ahí tienen otros sistemas de estudios y de examinación, porque esta manera de rendir exámenes es algo muy típico para los argentinos, este examen final oral.

Tú has sido estudiante también.

Sí.

Y este tema del examen, ¿lo elegiste por algo personal?, ¿un trauma quizá?

No me quiero meter en cuestiones muy psicoanalíticas. Hay casos extremos que en un momento yo quería filmar. Después me di cuenta de que hubiera sido muy morboso exponer a alguien que realmente la está pasando mal. Como experiencia personal, lo que me pasaba es que cada vez que rendía examen, anhelaba haber tenido un registro. Hay un tema con el contraste entre cómo uno preparó su examen y lo que después sucede, y cómo está el cuerpo afectado a nivel gestual, de la palabra. Todo lo que sucede en un examen me parecía muy curioso. Mi anhelo de tener un registro propio de mis exámenes en algún momento se salió de mí y empecé a pensar que en realidad no era algo que me pasaba a mí, sino que la situación se presta para que sucedan cosas. Y bueno, fue tomando distintas formas esta idea; pero, en lo personal, sí, me pasaron muchas cosas rindiendo examen.

¿Cómo qué?

Tal vez no grandes cosas para narrar, pero… no podía hacer contacto visual con los docentes, me parecía superintimidante; entonces, elegía un punto en la pared o una ventana y le hablaba a ese punto. Me sentía muy incómoda y me daba bronca lo bien preparada que me sentía y la cantidad de textos que había leído y cómo eso se diluía en 20 minutos donde por ahí hubo una pregunta que no supe responder bien. Me parece una situación dramática, ingresar a dar un examen y cómo en pocos minutos se va decantando si va bien o…

Es por eso que elegiste hacer un documental, me imagino.

Sí, claramente. Había en un momento evaluado la posibilidad de hacerlo no de manera superficcionada, pero tener como una estructura más ficcionada, que tal vez haya un personaje que vaya hilando y que le vayan sucediendo cosas, hacer una narración alrededor de esto. Pero me quedé con algo superdocumental, tenía claro que se tenía que jugar algo del orden de lo real ahí, que había algo de los gestos de una persona… sí, por ahí un actor increíble lo puede conseguir. Por ejemplo, el chico que rinde Medicina, me parece increíble todo lo que le pasa en la cara cuando está pensando lo que tiene que responder, el pestañeo, lo que hace con las manos, eso era lo que más me interesaba registrar, la microgestualidad, me parecía más rico cinematográficamente. Me interesaba lo corporal y todo lo que uno puede ver de una persona, porque uno empieza a ver otras cosas y empieza a entender a esa persona, su contexto social. Eso me interesaba más que construir una historia. Hay una pequeña historia en la película, pero fue producto de lo que se fue desenvolviendo en la realidad.

¿Piensas seguir haciendo documentales o quizá hacer ficción?

No le escaparía a la ficción, pero… no me pienso a mí misma como inscribiéndome dentro de un título de “documentalista”. Hay algo de esto que aparece en la película como tema también, porque justo la chica que rinde el examen de Cine habla del tema del realismo. Ahí se juegan cosas para mí muy importantes, mi manera de ver el cine. Ella habla de esta teoría de André Bazin, que es como una manera de entender el realismo en el cine, que no es que sea mi manera exactamente, pero tiene que ver con un tema de la renovación que viene de la mano de poder capturar de una manera distinta la realidad. Pero las películas de las que él habla no son documentales…

De las que habla…

André Bazin, que se refiere al tema del neorrealismo, él observa las películas del neorrealismo italiano. Es una teoría muy vieja y discutida.

¿Podrías sintetizar su teoría?

Tiene que ver, en este caso en particular, con una idea de montaje, el plano-secuencia, pero sobre todo cuando le preguntan a la alumna sobre el tema del “montaje prohibido”; él cree que hay secuencias que no deben ser intervenidas por el montaje, cuando hay dos situaciones dramáticas jugando en una misma secuencia no debería funcionar el corte, debería ser registrada la situación de manera continua, sin cortarla; a esto llama “montaje prohibido”. La obsesión de Bazin tiene que ver con la ontología, él habla mucho de un realismo ontológico, con la idea de que el cine puede captar momentos de la realidad, de sucesos que suceden en el espacio y en el tiempo de manera única irrepetible, y esto sí me interesa, y hasta en una ficción superartificiosa sucede, porque todas son cosas que suceden en el espacio y en el tiempo y son irrepetibles. No es lo mismo estar filmando 50 tomas de lo mismo para conseguir algo que está en la mente del director, que una ficción que juega mucho más con lo contingente, con lo azaroso, con que tenían un plan pero hicieron otra cosa, y en toma se cayó un jarrón y terminó siendo algo que le dio más valor a la escena. Respondiendo a tu pregunta anterior, no sé si pienso en un futuro hacer un documental o una ficción, pero si fuera algo que entre en la categoría de ficción, sería algo más de este orden.

No ceñirse a lo planificado.

Claro, cosas que pueden suceder que yo no tenía muy planeadas. Me interesa que lo contingente o la “realidad” haga su propio juego también. Porque documental también pueden ser del tipo de los que se ven en Netflix, que están superguionados y no hay mucho espacio para lo sorpresivo, y hay una hipótesis y un narrador y testimonios a cámara. Ese tipo de documentales a mí no me interesan. Sea documental o ficción, me interesa cómo lograr que el azar también juegue su juego, permitir cosas inesperadas y difíciles de calcular. Pienso en un dispositivo donde yo imaginé que iban a pasar cosas interesantes, pero no sabía exactamente cuáles. Es un poco esa la manera.

Por un momento pensé que tenía que ver con el tema filosófico de que la ficción y la realidad son lo mismo, quizá pasó por tu mente algo de eso.

Sí… ya es un tema como del cine. André Bazin era un creyente de la realidad, y era una persona un poco religiosa también; es como alguien que cree y valora mucho los sucesos reales. Después, hay pensadores más modernos que ponen en cuestión todo, ni hablemos de Lacan, ¿qué es lo real para Lacan? El cine es un arte muy interesante, donde entran cuestiones filosóficas, esto de ¿qué es la realidad?, ¿qué es lo real?, ¿es tu manera de verlo o es algo objetivo?

Esos temas, ¿te llaman la atención?

Sí, sí me llaman la atención, pero no es un tema que vengo a proponer sino que siento que es parte de… Por eso en la pregunta anterior de esto del realismo, si es documental o ficción, me parecen categorías un poco tramposas las del documental o ficción, porque cierto documental puede ser hipercalculado, apunta a decir algo, no hay mucha pregunta más allá de eso. Sí, me interesan ese tipo de preguntas.

¿Cuáles?

Las preguntas un poco más filosóficas. No sé mucho de filosofía pero me interesa romper el molde esperado. Me gustan las películas que son traicioneras a ciertos formatos, porque siento que te colocan en un lugar de pensamiento más interesante que probar una hipótesis, dejar algo más abierto.

Esta entrevista también es como una especie de examen.

Sí (risas).

Aunque no para calificarte, o quizá sí, no sé.

Sí, bueno. Después me di cuenta, ahora que hice una película y empecé a dar entrevistas, y las que eran filmadas, después me quería morir, me di cuenta de que en algún momento me vi en la situación de no responder muy bien (risas), y bueno…

¿Siempre quisiste hacer películas?, ¿desde cuándo?

No sé desde cuándo. Elegí estudiar cine de una manera muy anecdótica. Me inscribí en la carrera de Diseño de Imagen y Sonido. Cuando tenía 18 años no tenía idea de qué quería decir eso, no sabía qué estudiar, y dije, bueno, me meto acá, pensaba ¿qué harán en Diseño de Imagen y Sonido? Después vi que era cine, que le pusieron ese nombre porque se estudia en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y son todos diseños. Y cuando vi que era cine me entusiasmé más. Siempre quise hacer una película. Me tomé bastante tiempo, porque sentí que tenía que ser genuino el interés, porque pasa que muchos estudiantes o gente que quiere hacer cine repiten muchas fórmulas; no lo cuestiono, pero bueno, en mi caso sentía que tenía que tener una idea que realmente me capture. No me veo tanto pensando en una historia de ficción, trabajar mucho el guion me parece que no es tanto lo mío, prefiero encontrar algo e ir escribiendo un poco en rodaje y montaje.

¿Y ahora qué deseas hacer?

Me encantaría volver a encontrar una idea que me capture. Me gustaría retomar cosas que aparecieron en esta película, cosas medio abstractas todavía, de cómo aparecen cuestiones teóricas en una película, cosas que pensaron filósofos de la historia, que aparecen en lo cotidiano y en personas contemporáneas y cómo esas ideas van circulando, eso me interesa, pero todavía no sé qué forma podría tener la próxima película.

Sería un documental…

Puede tener elementos de puesta en escena, incluso podría trabajar con un actor, pero no en un formato con una historia y un personaje. Dejaría cosas abiertas seguramente. Quizá la próxima película sea un drama o una comedia romántica, no lo creo, pero usaría el método de esta película. Me interesa dejar que las cosas se vayan “armando solas”, porque hay una dirección y una intención, pero es un método que se termina escribiendo al final, con el devenir del montaje, no tenerlo todo escrito sino ir viendo qué pasa. Con esta película filmaba y me preguntaba qué necesitaba a partir de eso que ya tenía filmado, como si el material pidiera algo también, una dirección. Cuando tenía filmados dos o tres exámenes, me daba cuenta de que estaba siendo muy homogénea, y en otro momento me di cuenta de que ya tenía el final, pero faltaba el desarrollo del medio, y tampoco sabía cómo empezar. Todo esto que se define en el montaje también me atrae, porque no se vuelve un trámite, me gusta que en el montaje se jueguen preguntas que en otras películas se hacen en el comienzo.

Entonces, tienes pensado hacer un documental con el tema de la filosofía…

No. Como tema me interesa la filosofía, pero también la psicología y otras disciplinas. Me interesan los temas complejos, que puedan ingresar en lo que sería la clase popular, porque es muy común que se piense en la clase popular como que pueden hacer ciertas cosas, otras no. En este caso, está el personaje de Jonathan -joven preso que estudia Sociología-. Me interesa mucho que se rompan estos prejuicios. Algo de lo filosófico, de lo socrático, de estos diálogos donde se termina produciendo un conocimiento, me resulta atractivo, pero no estoy segura si mi película próxima será de eso, por ahora es lo que me quedó como conclusión de qué es lo que más me interesó de esta película, pero no haría Las facultades 2. Podría seguir filmando exámenes porque me sigue resultando atractivo, pero me parecería medio cómodo repetir la misma fórmula, trataría de repensar un poco desde qué lugar o qué tipo de situaciones quiero registrar. La respuesta también puede ser muy sintética: todavía no lo tengo claro, pero sí que tengo las ganas.

De…

De hacer otra película, porque me pareció muy interesante todo el proceso, aunque con sudor y lágrimas, pero fue, sobre todo el montaje, muy interesante y divertido, y me hizo pensar en un montón de cosas, aprendí cosas con la película. Trataría de volver a hacer una película que me mantenga entretenida e interesada por los temas que aparecen.

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