“LO MARAVILLOSO DEL TEATRO ES QUE ES INCIERTO”

Conversamos con Lizet Chávez, actriz de teatro, cine y televisión, quien protagoniza Estar, obra de teatro online del Teatro Británico que ha recibido muy buenas críticas, y realmente merecidas, pues en casi una hora este monólogo nos traslada de manera muy íntima a una historia que fácilmente podemos estar viviendo nosotros: una relación de amor a distancia en medio de esta pandemia. Lizet conmueve y nos hace sentir, vibrar, emocionarnos con ella, dejándonos con una mezcla de intensa melancolía y placentera pena, como añorando algo que nunca tuvimos, para darnos cuenta de que muy en el fondo lo ansiábamos.

Lizet, cuéntanos de la obra Estar.

La obra tiene un nivel de realismo muy cercano. Tengo la necesidad de actuar y Estar me ha dado la posibilidad. Jorge (Castro, autor y director de la obra) me daba un tema, yo improvisaba, y a partir de eso él la ha escrito. Queríamos hablar de una relación a distancia en una situación como la actual.

Estar es un monólogo, y le da un aire como… una conversación con el público… Tú te diriges a la pantalla y logras una intimidad con el espectador de la obra…

Hay una necesidad de hablar de esto, del amor en este tipo de comunicación. Imagino que hay relaciones que están comenzando así ahora, y relaciones que continúan de esta manera por una necesidad, y otras que van a empezar, por el mismo virus. Creo que va a ser un tema muy recurrente. Queríamos hablar no solamente de la relación sino de la imposibilidad de decir lo que sientes.

El personaje es una chica que se llama Lizet.

Sí, Jorge quería jugar con ese nivel de realidad, él me decía “si la escenografía es tu cuarto y hemos partido de tus improvisaciones”… Y el texto está escrito como yo hablo; entonces, a él le parecía que parte de esto era mantener mi nombre y decir que es una actriz, para mantener ese nivel de realismo que él quería.

Tu personaje es una chica que le tenía miedo al amor… ¿también le tienes miedo al amor?

Todos tenemos miedo al amor, porque tenemos miedo a que nos dañen, todos pasamos por eso. También está lo de “me alejo de ti porque te amo”. De repente el amor se convierte en algo que nos da miedo. Tenemos miedo de decir lo que sentimos, como si eso nos fuera a poner en desventaja. La obra trata de alguien que no dice lo que siente por miedo a ser dañada.

¿Cómo fue construir al personaje?, ¿es como Lizet misma?

¡Es como yo!, es muy cercano, y muchas cosas que dice yo las he pensado o las pienso, y no quiere decir que no sea ficción. Todo ha salido de improvisaciones. Quizá cuando acabe la obra diga “¡cómo se me ocurrió decir eso!”… Sigue siendo ficción, pero hay muchas cosas internas que se me mueven al hablar sobre la distancia, la imposibilidad de decir lo que sientes, el mismo amor, sobre tomar decisiones en la incertidumbre que vivimos.

Se ha normalizado la incertidumbre…

La vida es incierta, las relaciones… a veces las cosas duran menos de lo que uno cree, o duran más.

Es complicado para los actores estar en esta situación.

No ha sido fácil. La mayoría se ha quedado desempleada. Estamos tratando de hacer teatro por el medio virtual, pero está siendo difícil y no sabemos cuánto tiempo durará. Se extraña a los compañeros, al teatro, al público. Lo chévere es que se están haciendo cosas, y creo que lo virtual va a quedar, no sé si se va a llamar teatro, pero va a quedar.

Y logra transmitir, como esta obra… A ti personalmente, ¿cuánto te afectó la pandemia?

Al inicio me quedé sin chamba. Me preocupó, y también por mis compañeros. Hasta ahora no se habla mucho del teatro a través del gobierno. Felizmente salió este proyecto, Estar, que me ilusiona y me gusta mucho hacerlo.

¿Tenías algún montaje por estrenar antes de la pandemia?

Estábamos a punto de estrenar una obra, a dos semanas de estrenar… dos obras en realidad, una en el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico y una en el Británico, quedaron en stand by.

El teatro peruano ha venido desarrollándose de manera más comercial, con más movimiento, en relación con hace 20 años, en donde hubo una pequeña crisis…

Creo que el teatro está en crisis todavía, mientras no recibamos apoyo del gobierno. En otros países está subvencionado por el Estado. Había mejorado un poquito, pero todavía falta mucho por hacer. En los teatros faltaba público antes del virus, y va a haber mucho trabajo para volver a acercar al público al teatro, creo que va a quedar el miedo de ir a lugares con gente. El teatro está acostumbrado a pasar situaciones difíciles.

Es un momento muy duro para los actores.

No sólo actores, para escenógrafos, técnicos de luces, para todos, para gente que se dedica otras cosas, es un momento difícil.

Y es un momento de mucho miedo también, aún no sabemos si habrá una segunda ola como en Europa…

Esperemos que no.

Y el teatro enseña y ayuda, no solamente entretiene.

Sí, yo, por ejemplo, me pasé todos los primeros meses viendo obras de teatro de acá y de alrededor del mundo. Tengo esa necesidad, una ansiedad de acercarme a la música, eso me ha mantenido “tranquila” dentro de todo… el arte es necesario, te hace bien, por lo menos a algunos (risas), nos hace bien.

Dijiste música.

Sí, a mí me gusta mucho la música.

Creo que tocas el oboe…

No, clarinete, soy una aprendiz, me falta mucho por aprender. Me encanta llevar clases, de baile, de música, de acrobacia, me gusta aprender, yo estaría feliz estudiando toda mi vida.

A propósito, tú has estudiado en Francia.

Sí, en la Escuela de Teatro Jacques Lecoq. La metodología de Lecoq trabaja todo lo físico, cómo todo tiene que pasar por ti concretamente para que puedas llevarlo a una acción o a una emoción. Para Lecoq es importante tu escucha con el espacio, con tu compañero, y es finalmente tu espacio, el compañero, quien te va a modificar.

Volviendo a la obra, es muy naturalista, y uno se identifica con el tema, muchas personas están viviendo eso.

Sí, lo lindo de la obra es que trata de alguien con una imposibilidad, que logra algo, a pesar de la distancia.

La obra trata también de la soledad… ¿alguna vez te has sentido en esa soledad de querer expresarte a pesar de estar frente al público que te aplaude?, ¿has sentido algo parecido?

Sí. En las obras, por más que esté el público, es un momento íntimo entre tú y tus compañeros, o tú… es un momento íntimo entre varios, y dentro de eso existen muchas cosas, como la soledad, el amor en el caso de esta obra, etcétera. Son sentimientos que están en todos en algún momento. El hecho de ser actor y estar en público trabajando no quiere decir que no te sientas solo.

¿Qué es lo que más te gusta de actuar?

Me gusta que sea incierto. En el teatro, como es en vivo, no sabes qué puede pasar. A mí me ha pasado de todo dentro del teatro. Una vez sonó una alarma contra incendios del teatro, porque la obra utilizaba humo, sonó esta alarma, y todos nos quedamos helados. Eso es lo maravilloso, puede pasar cualquier cosa, por más que hayas ensayado y hagas la función cinco o seis veces por semana, el hecho que sea en vivo va a hacer que sea diferente cada vez.

Es más emocionante el teatro…

El cine también es emocionante, en otro sentido.

Aparte de lo incierto… ¿qué más te gusta de ser actriz?

Bueno, creo que es lo único que sé hacer (risas), y lo disfruto mucho. A mí me gusta mucho leer e investigar, desde chiquilla. Me gusta saber sobre la vida de los otros, no como chismosa sino para trabajar en ello, y ponerme en los zapatos de otras personas me parece chévere… poder jugar, aunque la obra sea dramática estás jugando también. Es un trabajo, pero el 90 por ciento de lo que hago lo disfruto muchísimo, y habrá un 10 por ciento que uno reniegue, las amanecidas… Me gusta muchísimo, y requiere mucho trabajo, mucha disciplina, me exige seguir aprendiendo, y lo disfruto muchísimo.

Manuel Gold comenta (en la transmisión en vivo de la entrevista) que ahora eres asistente de dirección…

He asistido dos veces, estoy aprendiendo, me falta un montón, estoy aprendiendo la asistencia para después dirigir alguito.

¿Has escrito algo?

Sí, he escrito algo, muy chiquito, de hecho me gustaría dirigirlo. No es una obra de teatro, me gustaría que sea un cortometraje, pero todavía tengo que trabajarlo un montón. Lo escribí en mi taller con Mariana de Althaus.

En el cine has participado recientemente en una comedia…

Sí, se iba a estrenar este año, pero por la pandemia, no se puede, esperamos que sea el próximo año. Fue muy divertido hacerla, el elenco está genial, y creo que va a gustar mucho. Se estrenaría acá y en Colombia al mismo tiempo.

¿Cuál es el título?

Las mejores familias.

Y estuviste también en Píxeles de familia

Las dos son familias (risas)… sí, se estrenó el año pasado.

Y antes estuviste en Siete semillas.

Sí.

Alguna vez declaraste que te gustan las historias cotidianas, familiares, íntimas, que tienden al drama… Hace poco conversamos con Ebelin Ortiz, y ella dijo que las obras buscan a sus actores… ¿Sientes eso también?

No lo sé, es lo que toca. Cuando me llega un guion o un texto trato de buscar cosas parecidas que me han pasado, o trato de entenderlo, porque esa es mi chamba, y no juzgar. Por algo me toca aprender ahorita de la soledad y el amor, algo me está dejando de enseñanza Estar, bastante.

Además de la obra Estar… ¿en qué empleas tu tiempo?

Yo enseño también, y estoy en un proyecto con La Plaza, que no es teatral. Felizmente dicto bastantes clases.

Y dictaste en Ciclorama también…

Sí, con una técnica de la escuela en la que estudié.

Cuéntanos de las clases virtuales que das.

Enseño en una escuela, Teatro de Lima, también a un grupo de exalumnos que me llamaron para que les siga enseñando, no querían dejar de entrenarse a pesar de la pandemia, y yo feliz acepté. Me gusta mucho enseñar.

¿Y qué más te ha enseñado Estar?

Que hay que decir lo que uno siente, y ya está… Que toda esta idea que tenemos de las relaciones y de que el que habla de lo que siente está en desnivel o está atrás es una estupidez. Nos han enseñado que hay que ocultar lo que sentimos, para seguir una imagen que no somos. La verdad no está mal decir “estoy triste”, o “estoy enojado”, no solamente debemos decir que estamos felices, las redes nos han mentido respecto a eso. Ahora que todo se ha convertido en virtual estamos siguiendo la imagen de algo en vez de ser nosotros mismos.

Y a ti, en lo personal, ¿cómo te ha afectado el aislamiento debido a la pandemia?

Yo tenía una montaña rusa. Al inicio era “bueno, esto va a pasar en tres semanas”, y después me di cuenta que no. He tenido momentos difíciles, momentos de calma también, porque soy muy casera… me he enojado… De todo, ha sido una montaña rusa de emociones. Felizmente me encuentro bien. No me molesta mucho estar en casa, quizá lo que me afectó fue la primera vez que salí a la calle y vi a todos con la mascarilla, y yo misma tener miedo de acercarme a las otras personas.

¿Cómo ha sido la respuesta del público a la obra?

¡Maravillosa!, yo estoy muy contenta por los comentarios de las personas que la han visto, por todo lo que nos dicen, estamos contentos, el Teatro Británico, Jorge… Hemos tenido comentarios muy bonitos y me pone muy feliz que la gente lo esté recibiendo bien.

Bueno, felicitaciones por tu gran actuación en la obra, y esperemos que vuelva el teatro presencial también.

Muchísimas gracias, y espero que pase pronto esto y que nos podamos encontrar en el teatro.

Enlace de video de entrevista completa:

https://www.instagram.com/tv/CHEPxh_g7D-/

Fotografía de encabezado: Teatro Británico

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Giancarlo Tejeda Written by:

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